1. Gasto en Salud como porcentaje del Presupuesto General de la República (PGR) y del Presupuesto Total del Gobierno (PGR)
Para poder cumplir con las exigencias económicas y sociales actuales, la población tiene que estar física y mentalmente apta. Un buen estado de salud facilita el logro de un mayor bienestar individual, un elevado nivel de equidad social, y un desarrollo humano sostenido. La inversión en salud desempeña un papel fundamental en esta dirección, ya que es una condición básica para el potencial creativo y productivo de la población. Por lo antes señalado, la inversión en salud debe ser parte fundamental de las políticas gubernamentales, las cuales deben estar acompañadas de los recursos suficientes que garanticen el acceso, cobertura, calidad y equidad de los servicios de salud brindados a la población.
En los últimos años, el sistema de salud público nicaragüense ha mejorado considerablemente en términos de cobertura y calidad de los servicios. No obstante, las restricciones presupuestarias siguen siendo el “talón de Aquiles”, dado que limitan la atención de la población, principalmente a aquellas que viven en las comunidades rurales más alejadas y de difícil acceso de los departamentos del centro, norte y las Regiones Autónomas del Caribe del país.
Del 2005 al 2010, la inversión en salud como porcentaje del PGR evolucionó moderadamente. No obstante, aunque se registre un aumento progresivo en los porcentajes, el presupuesto de salud no presenta el mismo comportamiento. En el 2008 y 2009 se registran las mayores asignaciones a salud con respecto al resto del ciclo estudiado.
El PTG comprende las partidas presupuestarias consignadas a los ministerios que están bajo el alero del Poder Ejecutivo, además de las entidades autónomas; se excluyen los restantes poderes del Estado (Asamblea Nacional, Corte Suprema de Justicia y Consejo Supremo Electoral); contemplados en el PGR.
A pesar que se evidencia un incremento porcentual del Gasto en Salud con relación al PGR y al PTG, las erogaciones destinadas a este sector no muestran aumentos significativos encaminados a mejorar el acceso, cobertura, calidad y equidad de los servicios a la salud. La falta de insumos médicos y no médicos, medicinas, personal asistencial e infraestructura aún son insuficientes para cubrir la demanda de la población, en especial la más vulnerable como son niñas, niños y adolescentes. Subir
2. Presupuesto del Ministerio de Salud (MINSA) como porcentaje del PGR y PTG
El Presupuesto del MINSA como porcentaje del PGR ha presentado tendencias crecientes, pasó de 12.2% en el 2005, 14.7 en el 2010. A pesar de este aumento en términos de porcentaje, el presupuesto experimentó aumentos moderados hasta el 2009. En el 2006 se incrementó en C$313.6 millones (US$17.8 millones) con respecto al 2005, mientras que en el 2010 se registra un significativo descenso de C$323.4 millones (US$ 18.4millones) con respecto al año anterior.
De igual forma el presupuesto del MINSA como porcentaje del PTG ha presentado tendencias positivas. Del 2005 al 2009 evolucionó de manera ascendente, mientras que en 2010, registró un leve descenso de 0.3 puntos porcentuales. Subir
3. Gasto en Salud como porcentaje del Gasto Social
El Gasto Social es aquel que ejecuta el Estado orientado a formar las capacidades básicas de las personas y hace posible su posterior perfeccionamiento y explotación. Estas capacidades son indispensables para lograr una vida digna, sana, prolongada, creativa y productiva.
Además, el Gasto Social constituye el instrumento de gestión más importante para coadyuvar al logro de la igualdad de oportunidades que merecen los ciudadanos, principalmente aquellos que se encuentran en condiciones de pobreza y extrema pobreza, esto significa acceso universal y oportuno a los servicios de buena calidad.
En Nicaragua, el Gasto Social comprende cinco funciones sociales: a). Gasto en Educación, b). Gasto en Salud, c). Servicios Sociales y Asistencia Social, d). Vivienda y Servicios Comunitarios y e). Servicios Recreativos, Culturales y Religiosos.
Durante el período analizado se observó que las mayores erogaciones destinadas al Gasto en Social lo constituyen: Educación y Salud, cuyos promedios anuales equivalen al 43.1% y 30.4%; en menor escala están Vivienda y Servicios Comunitarios (17.1% anual); Servicios Sociales y Asistencia Social, y Servicios Recreativos, Religiosos y Culturales con promedios anuales por el orden del 7.9% y 1.5%, respectivamente.
Aunque se evidencia un aumento progresivo en las erogaciones del Gasto en Salud en los primeros cinco años, a excepción del 2010 que evidencia una reducción de más de C$1,000 millones (US$57.1 millones) con relación al año anterior. Las mismas han sido lo suficientemente significativas para optimizar de alguna manera el desempeño e impacto de los principales indicadores que miden el esfuerzo gubernamental en función de mejorar el acceso, cobertura, calidad y equidad de los servicios de salud a la población, en especial la niñez y adolescencia. Subir
4. Presupuesto del MINSA como porcentaje del Gasto en Salud
El MINSA es la entidad gubernamental que más presupuesto demanda para cubrir los servicios de salud pública, ya sea para la compra insumos médicos y no médicos, mejoramiento de la infraestructura, contratación del personal, ampliación de cobertura, etc. En el 2005 el MINSA recibió el 94.0% del presupuesto total destinado a salud, equivalente a C$2,969.0 millones (US$169.0 millones), y al 2010 este porcentaje se incrementó en 5.9 puntos porcentuales. Sin embargo, el presupuesto de ese año es menor que el otorgado en el 2009. Subir
5. Gasto Total en Salud y Presupuesto del MINSA como porcentaje del PIB
En los últimos años, el Gasto en Salud como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) no ha experimentado grandes avances. Del 2005 al 2009 apenas aumentó 0.5 puntos porcentuales, y en el 2010 hubo una contracción de 0.3 puntos porcentuales con relación al año anterior. Igual comportamiento presenta el presupuesto del MINSA como porcentaje del PIB. La explicación radica en que esta entidad ha representado en promedio más del 98.0% del presupuesto total destinado a salud.
Si se compara el Gasto en Salud que destinan los países -de acuerdo a su nivel de ingreso- como porcentaje de su PIB, encontramos que los países con altos ingresos consignan aproximadamente el 10%; los de ingresos medio altos el 6.4%; los de ingresos medios bajos el 5.6%, y los de bajos ingresos invierten en promedio el 4.6% de su PIB1. Siendo Nicaragua un país de ingresos medio bajo, aún se encuentra por debajo de los países de menor ingreso. Ahora, si comparamos a Nicaragua con los países de la región centroamericana, vemos que en el 2007 Costa Rica destinó más del 5% de su PIB, mientras que el Salvador y Guatemala el 3.4% y 1.7% de su PIB respectivamente para el sector salud2. Subir
6. Gasto per cápita en salud
El gasto per cápita en salud podría definirse como la proporción de recursos económicos que destina el Estado por cada individuo -en un año determinado- para brindarle servicios de salud. En el período del 2005 al 2010, este indicador muestra tendencias oscilantes. En el 2005 fue de C$614.21 (US$35.0). El año que registró menor gasto per cápita fue el 2006. En el 2009 hubo un leve aumento de C$17.4 (US$0.9) con respecto al año anterior, mientras que en el 2010 descendió en C$66.1 (US$3.8).
A nivel Centroamericano, Nicaragua se encuentra entre los países -después de Guatemala- que menos invierten en salud por habitante. En el 2007, El Salvador destinaba un promedio de US$78.00, mientras que Panamá alcanzaba US$106 y Costa Rica los US$258. En el 2009, Nicaragua apenas asignó US$35.8 por habitante3. Subir
7. Presupuesto destinado a la compra de medicinas
Del 2005 al 2010, las erogaciones destinadas a la compra de medicinas representaron en promedio entre el 10.8% y 9.6% del presupuesto total destinado al sector salud. En el 2006 registró una disminución de C$93.0 millones (US$5.3 millones) con relación al año anterior. Luego, en el 2007, este porcentaje mejoró y alcanzó el 12.0%. Los siguientes años experimentaron dinámicas decrecientes. .
Aunque se registró una inversión superior a los C$300 millones anuales para la compra de medicinas -a excepción del 2006-, la misma aún sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda de la población, ya que históricamente ha existido un desabastecimiento en los hospitales y unidades de salud. La falta de recursos para la compra de medicina obliga a los médicos a recetar los medicamentos, siendo el paciente quien asuma los costos para su adquisición.Subir
8. Gasto per cápita en medicinas
En los últimos años, la porción de recursos que invierte el Estado para la compra de medicinas por cada habitante (gasto per cápita en medicinas) no ha sido muy significativa. En el 2005 equivalió a C$66.3 (US$3.8). La reducción más drástica se registró en el 2006 con C$45.1 (US$2.6). El 2010 registro un descenso de C$9.1 (US$0.5) con relación al año anterior.
Como se evidencia en el gráfico No. 5, el gasto per cápita en medicinas se ha mantenido invariable. éste, además de ser ínfimo, es desproporcional, dado que no todos los sectores perciben el mismo beneficio de forma equitativa, siendo las familias más pobres las mayormente afectadas, y cuyas condiciones de vida y características geográficas donde residen les limitan el acceso a los servicios de salud.
Un elemento que podría justificar el bajo per cápita en medicina sería que el Estado destinara mayores recursos a la implementación de “Programas de Promoción de la Salud”.Subir
9. Presupuesto asignado por niveles de atención
El Primer Nivel de Atención está constituido por los centros de salud, con y sin camas, y los puestos de salud. En este nivel se ofrece casi la totalidad de los servicios de promoción de la salud y de prevención de enfermedades y riesgos. Por su parte, el Segundo Nivel está compuesto por los hospitales que forman parte de la red de servicios de salud, con un perfil de asistencia definido y un alto nivel de complejidad. Dichos hospitales ofrecen una variedad de servicios especializados, ambulatoria y con internamiento en áreas básicas como pediatría, gíneco-obstetricia, medicina interna y cirugía general.
Las tablas No 5 y 6 detallan las erogaciones destinadas a ciertos programas de inversión y/o servicios que están supeditados al I y II Nivel de Atención.
Del 2005 al 2010, los recursos destinados para la construcción y rehabilitación de las unidades de salud se han reducido en aproximadamente cuatro veces menos, respecto al 2005. Pasó de C$210.0 millones (US$11.9 millones) en el 2005 a C$51.4 millones (US$2.2 millones) en el 2010. La mayor parte del presupuesto se destinó a la rehabilitación de infraestructura y en menor proporción a la construcción de nuevas unidades de salud. Una disminución de la inversión para la construcción de nuevas unidades de salud (puestos de salud, casas maternas y casas bases) implicaría que muchas comunidades en condiciones de pobreza, y que están ubicadas en las zonas rurales más alejadas -donde se registran los mayores niveles de mortalidad materna e infantil, así como de desnutrición-, no gocen del acceso a dichos servicios.
Por otra parte, los recursos destinados para el equipamiento de insumos médicos y no médicos de las unidades de salud no han sido muy significativos. En los primeros dos años no hubo inversión alguna, en los años siguientes se mantuvieron constantes en C$14.0 millones (US $0.8 millones), y al 2009 estos se duplicaron.
Las erogaciones destinadas a ciertos programas de inversión y/o servicios experimentaron evoluciones positivas. Servicios de Hospitalización pasó de C$60.3 millones (US$3.4 millones) en el 2005 a C$374.1 millones (US$ 21.3 millones) en el 2008; es decir, que se aumentó aproximadamente seis veces más que en el 2005. Los dos últimos años no registran presupuesto asignado.
De igual forma, el presupuesto destinado para la construcción y rehabilitación de la red hospitalaria también mejoró. Pasó de C$55.9 millones (US$3.2 millones) en el 2005 a C$294.0 millones (US$16.8 millones) en el 2008. Al 2010 se registra una inversión en infraestructura hospitalaria de C$81.9 millones (US$4.7 millones); es decir, una reducción de más del 250% con relación al año anterior.
En cambio, el presupuesto destinado al equipamiento de insumos médicos y no médicos en los hospitales presenta cifras desalentadoras. Los dos primeros años no registraron presupuesto, luego, en el 2007 se destinó C$57.3 millones (US$3.3 millones). El siguiente año se contrajo en un 74%. El 2010 no registra asignaciones presupuestarias para este rubro.
Si bien se han destinados mayores recursos para el mejoramiento de la infraestructura hospitalaria, éstos aún siguen siendo limitados para satisfacer la demanda de la población que crece anualmente. La mayoría de los hospitales públicos carecen de infraestructuras adecuadas que brinden las condiciones mínimas necesarias para la atención de los pacientes. Existen escasez de camas, insumos médicos y no médicos, personal asistencia, así como de equipos para diagnósticos y tratamientos. La falta de recursos impide brindar una mejor atención en estas unidades de salud, siendo los más afectados los segmentos más vulnerables como son las niñas, niños y adolescentes. Subir
10. Presupuesto destinado a hospitales maternos e infantiles
En Nicaragua existen tres hospitales especializados en atención materna e infantil4. El hospital Fernando Vélez Páez —fundado en 1972— que atiende mayoritariamente salud infantil y en menor escala maternidad; el hospital Bertha Calderón Roque —inaugurado en 1975— de referencia nacional, brinda servicios a la población materno infantil ; y el hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota” —ofrece servicios desde 1982— también de referencia nacional, pero este último solamente atiende a la población infantil.
En los últimos años, las erogaciones destinadas a los hospitales maternos e infantiles presentaron tendencias oscilantes y en algunos casos crecientes. Pasaron de C$236.59 millones (US$13.36 millones) en el 2005 a C$351.66 millones (US$ 19.86 millones) en el 2009.
De los tres hospitales, el Fernando Vélez Páez fue el más afectado. En el 2006 registró una drástica reducción superior al 160% con relación al año anterior (C$99.6 millones equivalentes a US$5.7 millones). Entre el 2009 y 2010, también experimentó reducciones por el orden de 62.5% y 84.7%, respectivamente.
Por su parte, los recursos asignados al hospital Bertha Calderón Roque experimentaron dinámicas crecientes durante los años bajo estudio, sólo el 2008 evidencia una leve reducción de 0.5% con respecto al año anterior.
Igual comportamiento presentó el hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”. Pasó de C$38 millones (US$2.2 millones) en el 2005 a C$148.6 millones (US$8.5 millones) en el 2010. Los mayores incrementos porcentuales se registraron en 2005 y 2006.
Al analizar las partidas presupuestarias por rubro5 se observa que “Servicios Personales” mostró drástico descenso en el primer año. El más afectado fue el hospital Fernando Vélez Páez con una reducción en el 2006 de C$105.0 millones (US$6.0 millones) con respecto al año anterior. En el 2010 se contrajo 5.7% con relación al 2009. Estas reducciones podrían indicar que no hubo contratación de nuevo personal, así como aumentos significativos en los salarios del personal asistencial.
Por su parte, el rubro “Servicios no Personales” presentó tendencias oscilantes. Del 2006 al 2007 hubo aumentos anuales por el orden del 41.6%. Mientras que el 2010 registra una reducción del 54.8% con relación al año anterior.
Del 2005 al 2010, las erogaciones destinadas al rubro “Materiales y Suministros” se incrementaron en más de 6 veces en comparación al valor del 2005. En 2006 y 2007 hubo incrementos anuales por el 39.6% y 97.7%, respectivamente, y el 2010 se redujeron en 26 puntos porcentuales con respecto al año anterior. El mayor porcentaje de estos recursos fueron destinados para la compra de alimentos, productos médicos y farmacéuticos, y útiles menores médicos quirúrgicos.
En el 2005-2006, la compra de alimentos representó un promedio anual del 93.5 del presupuesto total destinado a “Materiales y Suministros”. Entre el 2007 y 2010, osciló entre el 30% y 6.5%, respectivamente. En el 2007, los recursos para la compra de productos medicinales y farmacéutico representaron el 36.8%, y en el 2010 ascendieron considerablemente hasta alcanzar el 61.3% del presupuesto total destinado a “Materiales y Suministros”. Igual comportamiento presentan las erogaciones destinadas a la compra de útiles menores médicos quirúrgicos. En el 2007 representaron el 29% del presupuesto total destinado a este rubro, mientras que en el 2010 equivalieron el 20.8%, una reducción de casi 9 puntos porcentuales.
Por otro lado, se identificaron inversiones menores para el mejoramiento de la infraestructura en estos hospitales. En el 2007 se destinaron C$1.1 millones para la rehabilitación del hospital Bertha Calderón Roque. En el 2008, al hospital Fernando Vélez Páez se le otorgaron C$0.73 millones para rehabilitación de salas. En cambio, al hospital la “Mascota” se le asignaron C$1.9 millones para la rehabilitación de dos quirófanos en ese mismo año.
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11. Presupuesto destinado a emergencias epidemiológicas
El presupuesto destinado a Emergencia Epidemiológica está dirigido a la vigilancia permanente de aquellas enfermedades que representan un riesgo para la salud de la población, como son: la Diarrea, Influenza, VIH, Rotavirus, etc.
Del 2006 al 2010, las erogaciones destinadas a este rubro presentaron aumentos significativos. Pasaron de C$29.5 millones (US$1.7 millones) en el 2006 a C$96.6 millones (US$5.5 millones) en el 2010, lo cual evidencia el compromiso de las autoridades del MINSA de priorizar la implementación de campañas de prevención de enfermedades altamente contagiosas, sobre todo a la población más vulnerable como son las niñas, niños y personas de tercera edad, pues es conocido que la prevención es menos costosa que su tratamiento. Subir
12. Presupuesto destinado a programas de promoción de la salud
La tabla No 9 muestra información financiera relativa a programas que si bien no están directamente dirigidos a la niñez, sus objetivos plantean acciones encaminadas a su bienestar.
Las cifras demuestran que varios programas han sufrido drásticas reducciones. El más afectado fue el Programa Promoción, Prevención, Educación y Comunicación6, que en el 2006 se redujo en un 56.0% con respecto al 2005. Luego, para el 2007 disminuyó de forma drástica en aproximadamente 890%. Las reducciones presupuestarias a este programa afectaron la efectividad de las intervenciones que desde el MINSA se desarrollan para reducir los riesgos y evitar los daños en la salud de la población, en especial la infantil.
Otra iniciativa afectada -vinculada directamente con la atención madre-hijo- fue el Programa Acciones Comunitarias de Salud y Nutrición (PROCOSAN). En el 2006 se redujo en más de 125.0% con respecto al 2005, y el 2007 recuperó los niveles observados en el 2005. Ya para el 2009 y 2010 no registra presupuesto asignado. A pesar que ésta iniciativa es trascendental para el cumplimiento de los ODM 4 y 5, ya que apunta a mejorar el crecimiento del infante, prevenir la desnutrición y enfermedades en la niñez menor de 5 años, así como la capacitación a madres y padres de familia sobre el cuidado de sus hijos(as), es uno de los programas que menor presupuesto recibe.
Se implementó a partir del 2000 y en la actualidad tiene presencia en 1,839 comunidades de 108 municipios y 14 Sistemas Integrales en Atención Integral en Salud (SILAIS). Entre sus principales logros se destaca el control del crecimiento de los menores de edad en las comunidades rurales alejadas, el fortalecimiento de la organización comunitaria y de brigadistas del MINSA, así como la incorporación de ONG que apoyan al MINSA mediante el financiamiento y acompañamiento de algunos de sus componentes. Subir
13. Presupuesto destinado a programas de VIH/sida, Malaria y Tuberculosis
A pesar que el MINSA ejecuta programas específicos de prevención de enfermedades altamente riesgosas como la tuberculosis, malaria y VIH/sida, los mismos no están acompañados de recursos financieros suficientes para su implementación. Según análisis del presupuesto del MINSA, los recursos provenientes del Tesoro para programas de VIH/sida han sido moderados y en algunos casos nulos. Solamente el 2007 registró asignaciones presupuestarias por el orden de C$15.7 millones (US$0.9 millones).
Por otro lado, las estadísticas oficiales exhiben datos pocos alentadores que muestran un aumento sostenido del VIH/sida. Entre 1987 y el primer trimestre del 2009, se presentaron 4,080 casos de VIH/sida. La población menor de 19 años representó aproximadamente el 17.8% de los casos registrados por VIH/sida. Entre las edades de 15 y 19 años sumaban 472, y los menores de 15 años fueron 260.
La principal causa de transmisión es a través de relaciones sexuales. La falta de presupuesto afecta la implementación de estrategias encaminadas a la prevención de esta enfermedad.
Resulta paradójico el hecho que mientras el número de personas con VIH/sida vaya incrementándose, las asignaciones provenientes de recursos internos sean reducidas. A partir del 2008, ninguno de estos programas cuenta con presupuesto propio, y como política institucional a partir de ese mismo año, las autoridades del MINSA implementan las acciones de prevención del VIH de forma “transversal” en los hospitales de referencia nacional y departamental, afectando aún más su ya limitado presupuesto. Subir
14. Presupuesto del MINSA por tipo de gasto
El gasto corriente comprende las erogaciones destinadas para el pago personal y la compra de los bienes y servicios necesarios para el desarrollo propio de las funciones administrativas de la institución. El gasto de capital, por su parte, está referido a las asignaciones destinadas a la construcción y rehabilitación de la infraestructura, equipamiento, y la compra de insumos médicos y no médicos, entre otros.
En los últimos años, el gasto corriente presentó una dinámica creciente antes de llegar al 2010, registró incrementos anuales superiores a los C$250.0 millones (US$14.2 millones). En el año 2010, se registra un descenso de casi C$150 millones (US$8.5 millones)
En tanto, al Gasto de Capital -al contrario del Gasto Corriente- se le asignaron menores recursos, teniendo una tendencia decreciente. La mayor inversión de capital se registró en el 2007 con C$781.6 millones (US$47.5 millones). Al 2009 apenas alcanzó los C$403.8 millones (US$22.98 millones), y al 2010 se redujo en 45.5 puntos porcentuales respecto al 2009.
Esta situación parece indicar que el MINSA está destinando mayores recursos para gastos de la burocracia central y el gasto del ministerio, dado que en los últimos años no hubo aumentos salariales significativos al personal asistencial. Además, se están reduciendo las erogaciones para construcción, rehabilitación y equipamiento de las unidades de salud, así como la compra de medicinas que son necesarias para palear, en cierta medida, las múltiples demandas de la población, en especial la más vulnerable como son niñas, niños y adolescentes. Subir
1 “Hablemos en serio del financiamiento de la salud”, Finanzas & Desarrollo. diciembre de 2006,
Pág. 47.
2 Gasto Público en América Latina, CEPAL, 2007: http://www.risalc.org:9090/GastoSocial/indicadores/?id=28.
3 ídem
4 El Bertha Calderón se construyó después del Terremoto de Managua de 1972 como reemplazo temporal al Hospital El Retiro, destruido por el fenómeno, con una vida útil proyectada de 10 años.
5 El presupuesto destinado a estos hospitales está clasificado en cuatro rubros: 1) “Servicios Personales” que comprende salarios de cargos permanentes y transitorios, décimo tercer mes, vacaciones y otras compensaciones adicionales al sueldo (que incluye los convenios colectivos, complementos salariales, etc.). entre otros. 2) “Servicios no Personales” que está relacionado con los recursos destinados para el pago de servicios básicos, servicios técnicos, reparación de maquinarias y equipos, mantenimiento y reparación de edificios, etc. 3) “Materiales y Suministros” que incluye la compra de productos medicinales y farmacéuticos, alimentación, material de reposición periódica, insumos no médicos, papelería, etc. 4) “Transferencias Corrientes” son partidas presupuestarias para pago de pensiones y jubilaciones; donaciones; gratificaciones y recompensas; becas de estudios dentro y fuera del país; etc.















