1. Porcentaje de abandono escolar por nivel educativo
El abandono escolar genera elevados costos sociales y privados. Los primeros no son fáciles de estimar, pero entre ellos se mencionan los que se derivan de disponer de una fuerza de trabajo menos competente y más difícil de calificar, principalmente cuando las personas no han alcanzado ciertos niveles mínimos de educación para aprovechar los beneficios de programas de entrenamiento ofrecidos por el Estado o por las empresas y cuya manifestación extrema es el analfabetismo.
La baja productividad del trabajo y su efecto en el bajo crecimiento de las economías, se considera también como un costo social del corto nivel educacional que produce el abandono de la escuela durante los primeros años del ciclo escolar. Asimismo, representan un costo social los mayores gastos en los que es necesario incurrir para financiar programas sociales y de transferencias a los sectores que no logran generar recursos propios.
En Nicaragua, el porcentaje de abandono escolar ha aumentado en los tres niveles educativos. En educación preescolar pasó de 9.5% en el 2004 a 12.4% en el 2008, en educación primaria de 10.2% a 15.6%, y en educación secundaria de 6.5% a 10.4%.
A partir del 2006, se registra un descenso en los niveles de abandono escolar en educación preescolar y primaria (15.9% y 13.1%), mientras que educación secundaria presentó en el 2007, el mayor nivel de abandono escolar (17.0%). Estos altos índices de abandono escolar podrían obedecer, entre otras cosas, a factores como la repetición escolar y la subsecuente desmotivación en la población estudiantil de continuar sus estudios, la desnutrición infantil y los altos niveles de pobreza en que viven muchas familias nicaragüenses.
Según Merillo Morell, Director de la FAO, el 27% de los habitantes nicaragüenses no llegan a consumir diariamente el debido nivel de calorías que el cuerpo necesita para desarrollar una actividad normal. Asimismo, las condiciones económicas de los estudiantes -y sus familias- influyen en su decisión de abandono escolar dado que llega un momento en que vale más el trabajo que los alumnos puedan desempeñar fuera de la escuela, que los conocimientos que logren adquirir dentro de ésta.
El déficit en infraestructura y equipamiento de los centros de enseñanza, así como los bajos incentivos al personal docentes son factores que afectan la permanencia de los estudiantes en las aulas de clases. La mayoría de las escuelas públicas no presentan buena infraestructura. De acuerdo a cifras del MINED, en el 2007 existían alrededor de 27,854 aulas de clases en el país, el 50% de éstas se encontraban en condiciones aceptables, el restante en regular y mal estado. Además, las limitaciones presupuestarias dificultan la construcción de nuevas y la rehabilitación de otras, así como su equipamiento. La falta de infraestructura adecuada obliga a las escuelas a aceptar más de 40 alumnos por aula y lo establecido en la Ley General de Educación que es de 35, obligando a éstos a recibir sus clases en condiciones de hacinamiento.
Por otro lado, el Banco Mundial calculó las funciones de sobrevivencia escolar en Centroamérica y el resultado fue que los estudiantes de los países centroamericanos desertan a lo largo del ciclo educativo, observándose que los estudiantes de Guatemala, Honduras y Nicaragua son quienes presentan las menores probabilidades de permanecer en el sistema educativo, mientras que el país que demuestra una mayor probabilidad de permanencia es El Salvador10. Subir
10 Central America: Education Strategy Paper, Volume II. Washington, D.C.: Banco Mundial, Banco Mundial, 2005,
pag. 19-20.











